viernes, 11 de marzo de 2011

No volveré a pensar a ti. Aunque me cueste, aunque me duela el alma y se me parta el corazón. No volveré a pensar en ti.

No volveré a recordar nuestras tardes eternas, tendidos en la cama, desnudos, mirándonos a los ojos, amándonos como si el mundo se fuera a acabar en ese mismo instante. No volveré a recordar nuestras tardes eternas.

No volveré a querer que regreses a mí. No quiero que que te des cuenta de la mujer que perdiste y que corras de vuelta a mis brazos. No volveré a querer que regreses a mí.

No te recordaré como el príncipe azul. No lo haré porque no lo fuiste. Porque me regalaste una fantasía y me hiciste creer que duraría para siempre, aun sabiendo que no era así. No te recordaré como el príncipe azul.

No lloraré más por ti. Mis lágrimas son sagradas y las derramaré por quien de verdad valga la pena. Por alguien que haya dejado todo en cancha y que no se haya entregado a pedacitos pensando sólo en sí mismo. No lloraré más por ti.

Quiero dejarte atrás, quiero enterrarte bien profundo en el pasado y no volver a mirarte nunca más. Quiero despertar sin angustia en la mañana porque la cama me queda grande sin ti. Quiero aferrarme al fin de la historia. No quiero seguir sintiéndote y recordándote en cada rincón. Quiero que que esto se acabe.

Y esto se acaba ahora ya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario