¿A dónde no quieres volver?
-Donde ya estuve y no me gustó.
-¿Y qué es eso?
-Donde no me supieron querer, donde fui torpe a la hora de expresarme. Donde no me sentí cómoda. ¿Para qué volver ahí? No hay que volver a las mismas cosas que nos han hecho daño. En una secuencia lógica de vida la repetición es un error: nunca ves al mismo pájaro pasar de la misma manera, ni a la misma ola romper en la misma playa. No volvería nunca a nada que me ha hecho daño.
sábado, 9 de julio de 2011
jueves, 7 de julio de 2011
Y es que sucede que a veces, al menos a veces, es necesario hacer ciertas cosas, llegar a ciertos lugares, para empezar a irse de ellos. A veces, es necesario hablarte para despedirte. Decirte hola para pensar en adiós. A veces es necesario conocernos, para empezar a olvidarnos. Son las reglas del juego. Son las leyes de la vida. Son las injusticias que quizás nos pueblan y van dejando de conmovernos. Soy yo, que ya no sufro tanto las caídas. Sos vos, que quizás ni siquiera te caés tanto como me caigo yo, todavía.
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